Trampas

Ocultas entre las sombras del Sanatorio de Ichnar, las trampas desatan mortíferos efectos sobre aquellos incautos que activen sus mecanismos. Algunos héroes harán lo posible por evitarlas, mientras que los más osados pondrán en riesgo sus vidas para intentar desactivarlas…

Trampa Estacas

Estacas

Desde las Tierras Salvajes del norte hasta los frondosos bosques de Sudernia, todas las civilizaciones han construido estas trampas para cazar y defender territorios. Afilados troncos sostenidos por gruesas cuerdas, que emergen rápidamente del suelo gracias a un sistema de poleas. Una trampa tosca y primitiva, pero capaz de penetrar cualquier armadura, desgarrando la carne y provocando hemorragias internas.

Foso

Foso

La trampa más primitiva de todas, un agujero profundo tapado por la maleza u oculto bajo una losa falsa. Pocas son las víctimas que logran reaccionar a tiempo para evitar la caída, pero aún consiguiéndolo, sus pertenencias pueden desprenderse fácilmente y precipitarse, desapareciendo para siempre entre las sombras. 

Trampa de gas venenoso

Gas venenoso

Durante siglos los Maestros Envenenadores de Nezra’Dek han ido perfeccionado su receta de muerte, logrando vaporizar y encapsular todo tipo de fluidos tóxicos en esferas de cristal. El contrabando hizo que estas armas viajasen a los pueblos del norte, defendiendo los tesoros de los grandes Señores. Su mecanismo de activación rompe la esfera y libera sus gases, que ascienden hasta la sala para inundarla de muerte verde.

Carga explosiva

Carga explosiva

Estas poderosas trampas emplean balas de cañón dañadas y fardos de pólvora para provocar estragos. Tienen mayor peso que las bombas de mano empleadas en las batallas navales y contienen metralla, que aumenta enormemente su letalidad en interiores cerrados. El mecanismo de activación prende la mecha y deja caer la carga sobre las cabezas de sus víctimas.

Cristal maldito

Cristal maldito

La apertura de La Grieta no solo trajo consigo a las huestes Demoníacas. Con ella también llegaron artefactos y poderes cuya comprensión solo estaba al alcance de los taumaturgos más sabios. Durante su exilio, El Cetro se adueñó de estos conocimientos y logró empoderar cristales con ellos. Estas trampas son el resultado, cristales que maldicen y consumen a sus víctimas, hasta doblegarlas por completo.

Esmboscada

Emboscada

No hay trampa más letal que un ataque sorpresa ejecutado con destreza. Tras los muros de la mazmorra se esconden mecanismos que al activarse, pueden alertar a las fuerzas malignas de otras estancias. De esta manera, los enemigos pueden organizarse y tender emboscadas a los incautos invasores, que acaban sus días adornando las esquinas de la mazmorra con sus propios huesos.